¿Qué cuentos tienen más influencia en los niños, los que los personajes son animales humanizados o los que son personas reales?

Las personas hemos contado historias a los más pequeños, seguramente desde que el lenguaje empezó a desarrollarse en nuestros ancestros homínidos. Casi seguro con la intención de enseñarles, de transmitirles las normas morales que nos caracterizan como humanos y prepararles para enfrentarse a la vida. Luego inventamos la escritura y escribimos esas historias, los cuentos, que aún siguen teniendo aquella misión, además de entretener, pues seguro que frente a la cueva aquellos se entretenían solos.

Más de la mitad de los cuentos infantiles utilizan como protagonistas a animales que juegan el papel de seres humanos, en especial en las fábulas. Y es posible que, por ser tan habitual, creamos que los niños aprenden de las historias antropomórficas tanto o más que de los cuentos con personajes humanos.

Pues bien, según un estudio reciente de la Universidad de Toronto, los cuentos infantiles que protagonizan animales con comportamientos humanos influyen menos en los niños que los protagonizados por personas. Muchos niños no se sienten identificados con estos animales y, como consecuencia, es menor o escasa la incorporación a sus vidas de las moralejas.

Contar cuentos a nuestras hijas e hijos es fundamental, pero en función del objetivo es importante saber elegir el tipo de personajes.

Tal como señala Tendencias21: “Los cuentos infantiles protagonizados por animales que se comportan como personas, no logran transmitir tan eficazmente conductas morales como los cuentos donde los protagonistas son seres humanos imaginarios, según el Instituto de Estudios sobre Educación de Ontario (OISE), dependiente de la Universidad de Toronto”.

Puedes conocer todos los detalles y método del estudio realizado con niños y niñas de entre cuatro y seis años, valorando la incidencia del cuento en su generosidad.

En el estudio se descubrió que los niños a los que se leía la historia con personajes humanos eran más generosos que aquellos que escuchaban el cuento en el que eran animales los que transmitían la moraleja. Patricia Ganea, profesora de desarrollo cognitivo temprano en el OISE, señala que muchos niños y niñas no se ven reflejados en estos animales que hablan y se comportan como humanos, y por ello tienden menos a incorporar a sus vidas las moralejas contenidas en estas historias.

Los cuentos inciden en el comportamiento social de nuestras hijas e hijos, por tanto, madres y padres deben escogerlos con cuidado ya que son recursos importantes de transmisión de conocimientos y de valores. Mas aún, una de las autoras del estudio, señala que padres y madres pueden reforzar el aprendizaje de los niños comentando con ellos la historia y contrastando esta con la realidad de la vida de los hijos.

Los cuentos de la Orquídea de Darwin se plantean teniendo en consideración estas premisas. La transmisión de valores y actitudes recae, principalmente, en personajes humanos. Cuando el objeto es ofrecer conocimiento sobre la naturaleza trabajamos con animales o plantas. Por otra parte, los cuentos tienen en consideración la edad, que nos leen niñas y niños, el ámbito cultural de nuestra sociedad y cultura, y que vivimos en un mundo globalizado y diverso.

Referencias y más información:

https://www.tendencias21.net/Los-ninos-no-aprenden-mucho-de-los-animales-antropomorficos-de-los-cuentos_a44153.html

http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/desc.12590/full

http://www.oise.utoronto.ca/oise/News/OISE_study_shows_kids_learn_more_effectively_from_stories_with_humans_than_with_human-like_animals.html

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